;Dice ser del falso poeta que sueña con viajar en una cama, una cama de 90cm.
90cm que nos sirven para viajar los dos juntos, donde queramos. O dónde quieran nuestros sueños.
El placer de soñar lo dos despiertos.
Donde dos almas se miran desnudas pensándose una a otra..
Mirándose a los ojos hablando en metáfora, esas metáforas que no se leen, ni se escriben.
Se besan.
Me llamarán ladrón si te robo cada verso no escrito.
Da igual sobre lo que pienses a la hora de escribir, siempre vas a basarte en lo mismo;
En sueños.
Y esto, te prometo que no es metáfora, es leerse uno a otro entre sábanas frías.
Los cuerpos se rozan mientras viajamos en nuestra pequeña cama de 90cm.
Nuestro medio de transporte más puro, más frío.
El aire dando a helar la habitación, a helarnos a nosotros dos.
No encuentro consuelo para esta noche de triste escribir que amanse a tanta delicadeza;
Delicados sus ojos.
Mirándome fijamente, sus lágrimas balanceándose por sus pestañas.
Tirándose por el tobogán de sus mejillas.
Rodeando el circuito de sus perfectos labios rosas.
Y de repente. Se deslizan por los mismos labios; Y ella, sonríe. Y las propias lágrimas saltan.
''Que se pierden mis dedos en los montes de su espalda. Piel morena. Y yo enamorado de ella. Creyéndome que no es verdad, que solo son sueños.''
Y que sean eso, solo sueños.
Muy lejos no estaremos pudiéndola besar en un par de tristes poesías.
Por los cuervos de mi estómago; te juro que te quiero.
Qué que es el querer de unos cuervos, me pregunto.
Díselo a ellos, que son los que me tienen esto patas arriba.
Y que a ellos les encanta amar en silencio. (Cómo a mi)
Debería haber puesto en su hora un espantapájaros.
Por los ojos oscuros, por el pelo castaño.
Por pasarme las noches pensándote sin saber como estarás, si estas durmiendo, o ausente a que salga del armario.
Ya saldré, o quizás algún día entre en el sitio que me corresponde;
Su armario.
Que me recite los ''Te quiero'' más roncos que le salgan., Las caricias más ásperas. Lo besos menos dados.
Que yo me muero por eso, por los sueños de mi morena, por quererla conmigo en una maldita cama de 90cm.
Por tener mi sonrisa atada a la suya.
Por besar lo escrito.
Por escuchar el silencio de sus murmullos a oscuras.
Por nuestros viajes soñando despiertos.
Por mi nombre enlazado al suyo.
Por las Rosas de su cuello, que me muero, si las huelo.
''Por el Sol poeta, escribiéndole a la Luna gitana.''
No estoy seguro en ningún sitio, cielo. Solo en ella.. en nuestra pequeña cama de 90cm..
(Y aunque se escuchen las ausencias gritar, yo te quiero en silencio, como lo haría un monstruo)
''En honor a su amor'' ;
Jose Fernando Cuadrado Ruiz.
miércoles, 13 de febrero de 2013
viernes, 8 de febrero de 2013
''Declaración de amor''
Qué es la ausencia de unos labios hablándome mudamente.
Que nuestros labios no besen, hagan el amor.
Sobre la fineza de las ojeras de una mujer, unos ébanos calados gritando que el insomnio no existe, es la poesía.
Que no todo se rompe, mírame a mi.
Sobre el frío, y pálido febrero no encuentro mi consuelo en esta ''vida'' tan triste.
La tristeza no suele ser fineza, pero sobre el ''pesar'' de una mujer en sus hombros, y el hueco de sus clavículas encuentro un río de inspiración. Es una especie de charco con palabras. Pensamientos que forman un escribir imperfecto.
''La propia imperfección de unos labios es perfecta.''
Quédate con esa frase que no te he dicho. Que desde que te hablo me encuentro más solo. El caos se vuelve amor, y el amor siempre es odio.
El besar se me vuelve un pesar.
Y mi Pesar no es nada de envidiar.
Sobre mi. A mi lengua, arde.
Ardemos los dos, y no es paradoja.
Es metáfora envidiada.
Ay mi más sincero dolor.. que buenas haces mis noches..
Que no me da pena la Luna.
Y que no deje de pensarte leyéndome entre sábanas.
Y aunque la ciudad se apague, las telarañas del corazón no se derriten.
Que se apague el corazón, que yo estoy muriendo por vernos feliz a los dos.
Y ella hablándome sobre lo que son unos pétalos caídos, marchitos.
Basándose en el color de las Rosas rojas, que ella las besa y se oscurecen poquito a poco.
Mi dolor, le estas hablando a un sin corazón.
Los monstruos no aguantan mucho fuera de sus armarios oscuros.
Y he salido para decirte esto:
Querida desidia;
Te odio.
¿Quieres morir conmigo?
Jose Fernando Cuadrado Ruiz.
Que nuestros labios no besen, hagan el amor.
Sobre la fineza de las ojeras de una mujer, unos ébanos calados gritando que el insomnio no existe, es la poesía.
Que no todo se rompe, mírame a mi.
Sobre el frío, y pálido febrero no encuentro mi consuelo en esta ''vida'' tan triste.
La tristeza no suele ser fineza, pero sobre el ''pesar'' de una mujer en sus hombros, y el hueco de sus clavículas encuentro un río de inspiración. Es una especie de charco con palabras. Pensamientos que forman un escribir imperfecto.
''La propia imperfección de unos labios es perfecta.''
Quédate con esa frase que no te he dicho. Que desde que te hablo me encuentro más solo. El caos se vuelve amor, y el amor siempre es odio.
El besar se me vuelve un pesar.
Y mi Pesar no es nada de envidiar.
Sobre mi. A mi lengua, arde.
Ardemos los dos, y no es paradoja.
Es metáfora envidiada.
Ay mi más sincero dolor.. que buenas haces mis noches..
Que no me da pena la Luna.
Y que no deje de pensarte leyéndome entre sábanas.
Y aunque la ciudad se apague, las telarañas del corazón no se derriten.
Que se apague el corazón, que yo estoy muriendo por vernos feliz a los dos.
Y ella hablándome sobre lo que son unos pétalos caídos, marchitos.
Basándose en el color de las Rosas rojas, que ella las besa y se oscurecen poquito a poco.
Mi dolor, le estas hablando a un sin corazón.
Los monstruos no aguantan mucho fuera de sus armarios oscuros.
Y he salido para decirte esto:
Querida desidia;
Te odio.
¿Quieres morir conmigo?
Jose Fernando Cuadrado Ruiz.
lunes, 4 de febrero de 2013
Delicadezas.
La delicadeza de unos ojos tristes.
La suavidad de unas clavículas con la piel pálida.
La sensualidad de unas medias rotas.
La poesía de una Rosa roja pinchando los labios de una mujer.
El brillo de las perlitas de tus pupilas.
Los amaneceres en mis ébanos calados.
El cielo gris marchitando la ciudad.
Trocitos de cristal por tu espalda, impidiendo que escale esas montañitas de ''piel pálida''.
Un paisaje desordenado, el de tu cuarto.
Un ángel en la cama durmiendo. (No me cansaba de ver esa imagen)
Se puede decir que me hipnotizó, de una forma u otra me temblaban las manos, y sentía como una brisa fría, pero muy agradable me acariciaba todo el cuello. Por alguna razón yo desaparecía, acabé siendo metáfora.
Pero las metáforas a veces escriben. Sí, escriben. Y cuando lo hacen se rompen por ese placer de escribir sobre un fondo blanco.
Las sábanas color rosa pálido. Y la segunda sábana blanca como el fondo en el que escribo.
Para dormir, un antifaz azul turquesa precioso.
Una cesta repleta de flores rosas en el fondo de la habitación.
Y el gato protegiéndola de el ''frío'' febrero.
''Ay mi ángel'', Sigo sin poder dejar de verla..
''La poesía no está solo en letras escritas''
viernes, 1 de febrero de 2013
Sin sentidos.
Como besar al viento.
Como abrazar el hielo.
Como arañar a una araña.
Como escribir besando.
Como besar sin sentir.
Como el sentido del ''sentir'' se vuelve un sin sentido.
Como desnudar tu mente y vestirla de Chanel.
Como sonreír sin ser feliz.
Como ver llover tus ojos.
Como ver llorar al cielo.
Como oír gritar unos labios desesperados.
Como no saber besar a una madre.
Como decir que la distancia no es un obstáculo para dos enamorados.
Como el deshielo de unos ojos tristes.
Como una estampida de caricias en la espalda.
Como una constelación de lunares.
Como que la Luna es de queso.
Y por fin, deja que desnude los poemas, y te vista con sus ropas.
Sé que tienes frío. Así que, vístete.
Encerrando el tiempo en relojes de arena.
Encerrándome a mi mismo en estos sin sentidos.
Y mi alma sigue corriendo perseguida por mi mismo.
No sé dónde estoy, pero sí sé a donde voy.
Quizás me engañe, y que en una noche donde la Luna hace brillar la lluvia en la ciudad, estas tú con una mirada dudosa, y la sonrisa ausente. Y que estés callada, pero te mueres por hablar.
Encerrarme hoy contigo, y nuestros labios haciéndose el amor, mientras nos amamos mudamente.
De nuevo en voz bajita, la letra nerviosa, y nuestras voces temblorosas para mentirnos.
Mentir sería decirte que no te quiero. ¿Pero que es el querer?
Más preguntas sin respuesta. Son sentimientos, sentimientos mudos.
Incluso ciegos. Ciegos nosotros, cariño. Por que no lo vemos.
Con el corazón calado busco una estufa que lo seque, y si no es así. Habrá que estrujarlo para que se seque de verdad, y no hayan más lágrimas.
(Ojalá tus tacones a los pies de mi cama)
''Ojalá yo.. escalando las montañas de tu espalda..''
Como abrazar el hielo.
Como arañar a una araña.
Como escribir besando.
Como besar sin sentir.
Como el sentido del ''sentir'' se vuelve un sin sentido.
Como desnudar tu mente y vestirla de Chanel.
Como sonreír sin ser feliz.
Como ver llover tus ojos.
Como ver llorar al cielo.
Como oír gritar unos labios desesperados.
Como no saber besar a una madre.
Como decir que la distancia no es un obstáculo para dos enamorados.
Como el deshielo de unos ojos tristes.
Como una estampida de caricias en la espalda.
Como una constelación de lunares.
Como que la Luna es de queso.
Y por fin, deja que desnude los poemas, y te vista con sus ropas.
Sé que tienes frío. Así que, vístete.
Encerrando el tiempo en relojes de arena.
Encerrándome a mi mismo en estos sin sentidos.
Y mi alma sigue corriendo perseguida por mi mismo.
No sé dónde estoy, pero sí sé a donde voy.
Quizás me engañe, y que en una noche donde la Luna hace brillar la lluvia en la ciudad, estas tú con una mirada dudosa, y la sonrisa ausente. Y que estés callada, pero te mueres por hablar.
Encerrarme hoy contigo, y nuestros labios haciéndose el amor, mientras nos amamos mudamente.
De nuevo en voz bajita, la letra nerviosa, y nuestras voces temblorosas para mentirnos.
Mentir sería decirte que no te quiero. ¿Pero que es el querer?
Más preguntas sin respuesta. Son sentimientos, sentimientos mudos.
Incluso ciegos. Ciegos nosotros, cariño. Por que no lo vemos.
Con el corazón calado busco una estufa que lo seque, y si no es así. Habrá que estrujarlo para que se seque de verdad, y no hayan más lágrimas.
(Ojalá tus tacones a los pies de mi cama)
''Ojalá yo.. escalando las montañas de tu espalda..''
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