domingo, 24 de marzo de 2013

En el bar.

Es tarde.
(Ya, y qué)
''Te vas a congelar''
;Ya me abrigan los recuerdos.
''Te vas a quemar con ellos''
Pues nena; tráeme el extintor.

''No quiero perderte''
;Me he perdido hasta yo.
''Me apetece quererte''
No estoy para dolor.
''Hazme tuya''
Lo siento; mi amor es piel de uva.

''Lo dices por que me odias, ¿no?''
;O tal vez sea por que aún abunda el rencor.

''Eres un poco rarito..''
;O quizás solo busque algo que aún nadie haya escrito.

''Mira.. mejor me voy..''
;Espera mujer, que no estamos ni el la segunda copa.
''Es quee.. me das miedo, ¿sabes?''
¿Temes a los monstruos?
''No te he entendido''
Que si me temes.
''¿Perdón?''
;Anda, sal de mi copa.
''¿Qué copa?''
(..)
;¿Y tu quien eres?
''Pues Amanda. Mira, da igual. Me voy.''
¿Cómo? pues no te veo cara de enamorada eh, Amada.
''No, no. Amanda, me llamo Amanda''

;Camarero, para mi el peor Whisky que tenga. Y para ella.. ¿tu que quieres Amanda?
''Yo.. yo no tengo mucha sed..''
;Hazme caso, pidete mucha agua, que aún queda mucho para que acabe el sueño, y acabaras sedienta.
(..)
Que bello silencio. ¿escribes?
''Puees.. no, la verdad es que no''
¿Y te gusta leer?
''La verdad es que leer, leo muy poco, no es que me guste mucho''
;Entonces, ¿para que vives?
(..)
''Yo debería de irme..''
;Pero nena, si solo vamos por la cuarta copa, y aún queda mucho para mi décima muerte. Quédate.

(No sé, cogió el bolso y se fue. Que raras son las mujeres. Están locas)


viernes, 15 de marzo de 2013

Noches de Jazz.

Son noches, sí. Pero sin soñar, esas son mis noches de Jazz, que se basan en crear escritos para que te dejen sin hablar.
Hablar de historias de amor sin saber besar, irónico como efímero.
Para efímero los besos que no me das, que me saben a daños que no saben dañar.
En noches como esta me encuentro yo solo, y amodio a la soledad.
Buena es, pero jodida también.
Jodido como el frío en tus manos.

Y es que en noches como esta me pido que Lucille visite a mis oídos, de nuevo.
Que King acaricie las cuerdas y tocar un poema con ellas, que te deje helado, y los ojos calados.
Me lo pido mucho.
Por que lo necesito, necesito lágrimas de tristeza también. Eso es bonito, querer llorar y no poder.
Y pedirte que Lucille te acaricie los oídos.
(Y los ojos)
3:05 No tengo su voz pero escucho ''Why sing the blues''.
3:15 No tengo su piel y la mía pegadas, pero escucho ''I need you so''
3:18 No tengo mis manos y las suyas entrelazadas, pero escucho ''Bad casi of love''
3:22 No tengo mis pies y los suyos haciéndose como si se amaran, pero oígo, y veo a King reír, y sonreír.
3:23 No le escucho susurrar, pero escucho ''Blues man''
3:29 No siento que está conmigo pero escucho ''When love comes to town''
3:35 No la veo, pero veo a King mimando a Lucille para escribir ''All over again'' con bellos acordes.
3:38  No siento su culo encima mío, pero sigo escuchando a Lucille, y los bajos de la banda sonar.
3:41 Tampoco escucho gémidos, ni siento placer, pero escucho ''Just like a woman''
3:44 No veo su sonrisa, pero nuevamente escucho a King hablándole al público, riéndose.
3:48  Se me hace el tiempo efímero mientras la noche se basa en ''King of blues''

Sigue la noche con los ojos como platos, y no por eso tiene que dejar de onar Lucille. Claro que no, sigue sonando, me hace feliz.
Me hace falta, ya que la tengo enfadada sin tenerla. No me entiendes.
No es culpa mía que siempre acabe apareciendo entre estás cuatro letras.

3:52 Me siento menos solo si escucho ''A whole lot of loving''

Perdón, ¿por dónde iba? ¡ah sí! que no es culpa mía que siempre la mencione mudamente entre estas letras.

3:54 La noche me saca sonrisas. Pero el charco de los ojos se mantiene, y sólo vamos por ''Don't answer the door''

Podría dormir, pero la noche la hicieron para sincerarte frente a la hoja.
Tengo memorias encajonadas en el pecho, y frases bien colocadas en la cabeza.
Y es que mis noches de Jazz no las cambio por nada.
Si me dicen por un viaje sin ida, acabaría diciendo que sí, pero mentiría volviéndolas a escribir.
''I love you to'' que suenan como sabe la miel pura. 

4:05 Que bien se escucha, y que felicidad transmite el público coreando a King con ''You are my sunshine''
4:07 King tarareando, y el público cantándole.
4:10 Si cierro los ojos, y sigo escribiendo a la vez que escucho ''Darling, you know i love you'' los brazos como escarpias.
4:12 Y entonces después de tanta ''tristeza'' llega a mis oídos ''Rock me baby''

Se hace bonita la noche si me da por pensarte, y dictar mi concierto favorito.

4:17 Se acaba esto, aunque aún le queda un rato, sonando ''Key to the higway''
4:20 Suena bonito si King pronuncia ''Good bye baby''
4:22 Se acaba, ya. Del todo, y se despide preguntando ''One more?'' y deleitando al público con ''The thrill is gone''

Acabando esto y no querer cerrarlo, sublime King, como siempre.
De 4:26 a 4:34 El publico aplaude con auforia y King solo puede decirles ''Thanks so much, i love you'' y acabarlo agradeciéndolo todo ''Thanks you so very much'' es lo único que sale de él, y querer tocar UNA más ''Guess who'', pero antes de hacerlo presentando a su banda. En las guitarras, y saxos.

Así acaba está noche;
4:37 King por último toca ''I want you say go machining'' y al final, sus ultimas palabras;
''Mi guitar, Lucille. My name B.B King''



Así son mis noches de Jazz.
Gracias King.



José Fernando Cuadrado Ruiz.

jueves, 7 de marzo de 2013

Locura, y romanticismo.

A la sombra de un alma andaluza, los olivos acarician al viento, dejando que el Sol los ilumine.
Bello cielo aquel con nubes, el azul es precioso, pero nos gustan las delicadezas, y las nubes es una de ellas, pero aún así; que bonito esta el cielo vestido de grises.

Sensaciones como;
Como estar a manos del olor a frambuesa, de los escalofríos que me entran al leerla.
Como un día gris como hoy se vuelve luminoso, y sonríen hasta los murciélagos.
Como una sensación te mece, y mece, hasta dormirte.

Música de los más grandes y el mismo olor, vuelven a tapar esto a lo que llamo corazón.
No es que llueva, que llover, llueve. El problema es que no hay paraguas.
Pero es pura hipocresía aquello cuando decimos que nos encanta la lluvia. Y eso mis propias nubes lo saben.
Tampoco me entenderías si te dijera que amo el asfalto, ¿verdad? claro que no me entiendes, es un completo sin sentido.
Y es que nos encanta todo lo imposible. Decimos que lo anhelamos, pero en realidad jamás lo hemos saboreado. Es compleja la hora de hablar, decirte que me sabes a miel, o a mentiras.
Mentiras dulces como el caramelo. Es dulce aquello que hago cuando escribo, cierro los ojos y no me siento, ¿es locura? yo creo que no querida.
Como el saxo y Lucille me embriagan la noche, escribo borracho.
Que se mecen así mismas las palabras salidas de esos labios rojos, tan finos, que por ellos vivo.

No me llames humano, ni persona. Los humanos no están locos, crecí siendo un monstruo, y aquí sigo, en mi pequeño armario de madera.

Créeme cuando te digo que es metáfora. Que yo soy un gran monstruo, y en esos armarios yo no quepo. Aunque quepa mi alma, pero me da miedo dejarla sola, no estoy para notas de suicidio. Y mucho menos para desidias con el corazón, ya me entiendes, discusiones. Pero no las de enamorados, esas son demasiado tristes, lo mío es más soga y dudas. Ya me entiendes, Sahara y poca agua. ¿no? ¿tampoco?
Si supiera leer lo entenderías  ¿que pasa? ¿es que no se puede escribir sin saber leer? ¿pero no te he dicho que esto son sin sentidos?

Te cuesta entenderme, con esa cogorza, natural.. te han dado garrafón querido corazón.

Ten cuidado con los bares que visitas, que no dejan entrar a falsos poetas, y tu eres un sombra en un fondo blanco.
¿A quién no le inspira un agradable olor?
Sus cartas están hartas de que las huela, y las lea, pero es que me encanta.
Y es que cada vez que las huelo me viene una imagen suya sonriéndome. No dejo de imaginarme con ella.
No quiero ser pesado, pero a este corazón le falta un trocito, quizás tu no me entiendas, pero ella sí.
Tanto tiempo sin escribirme.. ¿me estaré volviendo viejo? esa opción mejor descartarla.
O tal vez, se me este olvidando esa esencia, ese toquecito a lo que yo llamo 'escribir', o es que soy muy despistado y no se donde lo habré puesto.

En que pocos días me he aprendido su letra, tan redonda. (Que hasta el sobre huele a frambuesa)

Besar la ultima hoja, en ella tatuada dos labios de color rojorosado.
Y es que ella tiene razón;
''Al fin y al cabo, siempre nos quedará buscarnos en los armarios''.



                                       ''Mi más valioso tesoro, tres cartas,  un sobre, y su púa''
                                                            Jose Fernando Cuadrado Ruiz.