Corazón virgen.
aquel que no es de enamorar-se.
No ha tenido la desgracia de conocer el amar de un loco.
Miedo a ahogarse.
Seré un maleducado por no presentarte.
Pero me importas.
No soy tan ruin, mujer.
Aquella persona casta, virgen,
sea su corazón y encuentren una ''boca ligera''.
Que por bellas palabras sea un eyaculador precoz;
ella, la mujer,
perderá hasta la razón.
Con ellos dos, el tiempo se paró.
Tic y tac dejaron de dictar.
La felicidad no entiende de relojes.
No saben dar la hora.
Tristeza somos tú y yo,
corazón mal desvirgado.
Y aquel eyaculador precoz de palabras,
borracho.
Almas malheridas.
Él dejo de escribir,
por encontrar con ella,
juntos,
una salida.
Hay corazones que reviven y mueren al mismo tiempo al leer esto. Y personas -a veces pasajeras- dejan huella en corazones ajenos.
ResponderEliminarNo dejes de escribir.
Vaya, me sorprende verte por aquí.
EliminarY que hayas escrito eso y me hayas leído justo cuando estaba sin poder dormir leyendo.
Si ves que te molestan esas huellas, borralas, con un poco de tierra.
A veces cemento se cura.
Gracias y, te quiero eso si que no debes olvidarlo.
El problema es que a veces, esas huellas, están grabadas a fuego. Y no hay forma de eliminarlas.
ResponderEliminarO quizá sea el dueño/a de esas huellas que no quiere que se borren. No sé.
Cada día vas mejorando más cuando escribes.
Si la tierra ni es suficiente, ni el cemento.
ResponderEliminarCrema, échale amor a esas huellas. Y si el/la dueño/a no quiere, bien.
Mientras no le haga daño.
Gracias, de nuevo.
A tu persona también la veo mejorar.
Eso creo, y espero no equivocarme.
Espero que ese corazón virgen no pierda el rumbo porque es, más que cualquier otra cosa, maravillosamente grande. Escribe como un loco, que la inspiración la tienes y no necesitas musas, ni musos.
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