viernes, 18 de enero de 2013

Acaba conmigo.

Acabo de recordar de nuevo mis labios en tu cuello y tus manos en mi espalda.
Nuevamente arañándome.
¿Qué es un suspiro en invierno?
Es más, ¿Que somos tú y yo en invierno?
Tus labios fríos por la temperatura, diciéndome mudamente que no me quieres.
Que no quieres que vuelva, pero son gajes de un ''no poeta'', jugársela escribiendo para que la mayoría de veces no me oigas.
Para que me niegues como hiciste esa noche, las calles húmedas como tus ojos, la nostalgia por las nubes.
En un banco helado con el corazón calado, no me creas cuando te diga ''olvidame''
Por que seguramente este ciego de soledad.
Y es que ella, nunca me abandona.
Quizá no sepa de recuerdos, o incluso, sin saberlo.
Yo forme parte de uno de ellos.
Acaba conmigo de la forma más bonita que sepas.
Fíjate, la poesía no se mide solo en bellas palabras, si no también, en lo que estés visualizando a la hora de escribir.
Por eso nadie en su sano juicio mediría la poesía de tus ojos.
Por que sería un suicidio.
Amo odiarte cuando no me besas.
Sobretodo cuando nos tumbamos en alguna de ''nuestras'' terrazas, el sol en un atardecer dando a arder las nubes.
Amo tus manos pegadas a las mías.
Adoro nuestros labios atados.
Pero es un sueño, un sueño frío en el que me levanto de la cama destemplado, tiritando.
Café, y más recuerdos escuchando un Blues.

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