Húmeda la cama
empañado el cristal,
con Alaska en los pies
no veo,
no siento claridad.
A poco de congelarme estoy.
Perdóname si te miento,
pero
es difícil vivir sabiendo quién soy.
Ventisca fría,
y pies descalzos.
Que triste noche,
sin tus cálidos pasos.
No es poesía,
es frío sentido.
Sentido es lo que le falta a esta letra,
para poder escribir sin dolor ninguno.
No, no es soledad si tú estás sentando esperando(la).
El agua cae,
y no son las nubes.
Es la ducha,
ella se está aclarando.
¿Y si ella sale?
que te sonría, la beses, y la abraces, gilipollas.
Sí, triste es,
bien lo sé.
Pero y qué.
Que no hay caricia que no me arranque parte de mi piel.
Que con su voz, tan dulce,
susurrante,
puesta en mis oídos.
Como si fuera miel en paladar,
o el olor de un buen vino.
Si la quiero es por una razón;
me sabe despeinar perfectamente el corazón.
♥
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