miércoles, 13 de febrero de 2013

Sueños

;Dice ser del falso poeta que sueña con viajar en una cama, una cama de 90cm.
90cm que nos sirven para viajar los dos juntos, donde queramos. O dónde quieran nuestros sueños.
El placer de soñar lo dos despiertos.
Donde dos almas se miran desnudas pensándose una a otra..
Mirándose a los ojos hablando en metáfora, esas metáforas que no se leen, ni se escriben.
Se besan.
Me llamarán ladrón si te robo cada verso no escrito.

Da igual sobre lo que pienses a la hora de escribir, siempre vas a basarte en lo mismo;

En sueños.
Y esto, te prometo que no es metáfora, es leerse uno a otro entre sábanas frías.
Los cuerpos se rozan mientras viajamos en nuestra pequeña cama de 90cm.
Nuestro medio de transporte más puro, más frío.
El aire dando a helar la habitación, a helarnos a nosotros dos.
No encuentro consuelo para esta noche de triste escribir que amanse a tanta delicadeza;

Delicados sus ojos.

Mirándome fijamente, sus lágrimas balanceándose por sus pestañas.
Tirándose por el tobogán de sus mejillas.
Rodeando el circuito de sus perfectos labios rosas.
Y de repente. Se deslizan por los mismos labios; Y ella, sonríe. Y las propias lágrimas saltan.

''Que se pierden mis dedos en los montes de su espalda. Piel morena. Y yo enamorado de ella. Creyéndome que no es verdad, que solo son sueños.''


Y que sean eso, solo sueños.

Muy lejos no estaremos pudiéndola besar en un par de tristes poesías.

Por los cuervos de mi estómago; te juro que te quiero.

Qué que es el querer de unos cuervos, me pregunto.
Díselo a ellos, que son los que me tienen esto patas arriba.
Y que a ellos les encanta amar en silencio. (Cómo a mi)
Debería haber puesto en su hora un espantapájaros.

Por los ojos oscuros, por el pelo castaño.

Por pasarme las noches pensándote sin saber como estarás, si estas durmiendo, o ausente a que salga del armario.
Ya saldré, o quizás algún día entre en el sitio que me corresponde;
Su armario.

Que me recite los ''Te quiero'' más roncos que le salgan., Las caricias más ásperas. Lo besos menos dados.

Que yo me muero por eso, por los sueños de mi morena, por quererla conmigo en una maldita cama de 90cm.

Por tener mi sonrisa atada a la suya.
Por besar lo escrito.
Por escuchar el silencio de sus murmullos a oscuras.
Por nuestros viajes soñando despiertos.
Por mi nombre enlazado al suyo.
Por las Rosas de su cuello, que me muero, si las huelo.
''Por el Sol poeta, escribiéndole a la Luna gitana.''

No estoy seguro en ningún sitio, cielo. Solo en ella.. en nuestra pequeña cama de 90cm..
(Y aunque se escuchen las ausencias gritar, yo te quiero en silencio, como lo haría un monstruo)
''En honor a su amor'' ;

Jose Fernando Cuadrado Ruiz.

1 comentario:

  1. Venga pequeño, sigue escribiendo. Puede salir de todo de un corazón tan grande como el tuyo.

    ResponderEliminar